Con hielo, rebajado o de regiones atlánticas: las claves para no dejar de tomar vino en verano
De la máxima concentración a una ligereza casi etérea, el vino tiene la capacidad de ofrecer múltiples registros. Entre medias caben muchos matices. Un blanco con cierto cuerpo y untuosidad en boca puede sustituir a un tinto para acompañar platos de cierta consistencia en verano. Y lo mismo cabe decir de un rosado criado en barrica. Cuanto menos tánico sea un tinto, por otro lado, mejor responderá a una temperatura de servicio más fría.

Nat Cool 2024
Fio (hilo en portugués) es el proyecto de la familia Niepoort en Piesport (valle del Mosela, Alemania) junto con el viticultor local Philipp Kettern, centrado en vinos de baja intervención y con bajos índices de sulfuroso. La acidez y las notas cítricas son los elementos definitorios de este riesling de graduación alcohólica muy moderada. El envejecimiento en fudre es un acierto porque aporta una leve complejidad tostada y acompaña perfectamente su carácter afilado. Frescor al cuadrado en la copa. ·DO: Riesling ·Tipo: Blanco, Mosela, 10,5% ·Precio: 16,50 euros
Viña Zorzal Wines
Viña Zorzal, uno de los grandes revulsivos de la garnacha en los últimos años en Navarra, se atreve con una graduación alcohólica inferior a sus elaboraciones habituales en la región. Con crianza en acero y hormigón, la evolución de este 2021 en botella es notable, aportando un poco más de complejidad de lo esperado en el movimiento Nat Cool. Con notas florales (violeta) y de fruta de zarza, es un vino que entra muy fresco, se vuelve envolvente y perfumado, y termina con un leve deje terroso. ·DO: Garnacha ·Tipo: Tinto, Navarra, 12,5% ·Precio: 18,35 euros
5 days ago
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