El resurgir físico de Alcaraz y un impulso taoísta: “Siempre hay algo positivo en lo negativo”

7 hours ago 11
Facebook X WhatsApp VK

Contaba Carlos Alcaraz después de superar a Yibing Wu —y alcanzar así los octavos del US Open— que durante sus cuatro meses y medio de ausencia intentó ver poco tenis, pero que su padre y sus hermanos sienten una “pasión tremenda” por este deporte y que al final no le quedó más remedio que sentarse frente al televisor y, de paso, analizar: “Era imposible”. “Soy de seguir a tope todos los resultados, pero lo hice también como un momento familiar. También me ha venido bien para ver cómo van los jugadores y saber qué sienten, coger información, pero la verdad es que es una pena que me lo haya tenido que perder”. En concreto, el murciano descartó seis torneos que teóricamente hubiera disputado, entre ellos Roland Garros y Wimbledon.

Seguir leyendo

UN 90% DE TRIUNFOS, COMO DJOKOVIC

La serie entre Alcaraz y Paul (29 años) comenzó con una victoria del norteamericano, superior en el cruce de Canadá 2022. No obstante, el número tres del mundo la domina con claridad, aunque sobre superficie duro el balance es parejo (3-2).

“Hemos tenido grandes batallas, pero también me ha dado alguna que otra paliza…”, bromeó el de Nueva Jersey, que esta temporada conquistó Houston (ATP 250) y alcanzó las finales de Delray Beach, Queen’s y Hamburgo; “él y Sinner son el gran examen para los demás. Necesitaré jugar mi mejor tenis”.

Paul se caracteriza por no tener puntos débiles y por imprimir un ritmo elevado en los intercambios, además de que posee un servicio destacado tanto en porcentajes como direcciones.

“Me niego a pensar que no puedo ganarle. Siempre salto a la pista con la mentalidad de que tengo todo lo necesario para vencer. Me imagino que jugaremos en la Arthur Ashe [24.000 espectadores, más que varios estadios de LaLiga]. Sé que en Nueva York lo aman, pero espero que me animen a mí”, indicó.

Alcaraz llegará al duelo de este domingo con un promedio asombroso en el torneo. Ha ganado el 90% de los partidos, por lo que él es, junto con Novak Djokovic (Open de Australia), el único tenista masculino en activo que llega al citado porcentaje en uno de los cuatro Grand Slams.