Escapar de Afganistán para competir en la Olimpiada de ajedrez, un juego prohibido por motivos religiosos
Ser arrestados, como mínimo, o que les corten las manos por jugar al ajedrez, con el agravante de hacerlo junto a cientos de mujeres de todo el mundo en el mismo recinto de la Olimpiada que se disputa estos días en Samarcanda (Uzbekistán). Eso es lo que les puede ocurrir a cuatro de los 12 miembros de la delegación de Afganistán, donde el ajedrez está prohibido por el Gobierno talibán por motivos religiosos, si regresan a casa tras haberse escapado de su país. La delegación femenina, por su parte, participa por tercera vez (lo hizo en 2008 y 2012) en la Olimpiada Femenina con sus cuatro jugadoras, todas ellas residentes en el extranjero. Unos y otras cuentan su experiencia y comparten sus recuerdos con EL PAÍS ahora que sus compatriotas temen volver por miedo a las represalias. Los 12 miembros de la delegación afgana autorizan a este diario a publicar todo lo grabado con la condición de no atribuir ninguna frase a nadie en concreto.
7 hours ago
14
English (US) ·